En un llamativo y atractivo viaje al ciberespacio les traemos la review de Hyperforma, un juego que nació para celulares pero que fue adaptado para la consola Nintendo Switch.

Hyperforma nos dejará navegar un circuito cibernético donde habrá que interactuar con firewalls y algoritmos de seguridad que misteriosamente no nos reconocen como parte del sistema. Impulsados por una IA corrompida estas protecciones intentarán acabar  con nuestro personaje en más de una oportunidad.

La idea del juego es simple, «hackear» (así lo define el juego pero lejos esta de la realidad) diferentes figuras tratando de llegar al centro de ellas. Cada «puzzle» forma parte de una lista bastante grande de escenarios en el modo historia. Al terminar varios puzzles nos enfrentaremos a un boss, por ejemplo uno de los primeros lanza rayos en forma de ondas por lo que tenemos que mover el personaje en el sentido del reloj para esquivar ataques.

Para jugar movemos a nuestro pequeño personaje amarillo, logrando que rebote por la pantalla y con el objetivo de «hackear» (llegar al centro de la figura presentada) el nivel. Para poder penetrar dentro de las diferentes formas que el juego nos muestra, iremos obteniendo habilidades como un golpe en área, la posibilidad de duplicarnos y hasta un poder para achicar bloques.

El juego nos deja apuntar mejor al centro con el joystick izquierdo girando el objeto presentado para llegar a un mejor ángulo de visión. También los botones de ZR y ZL nos permiten girar el objetivo, quizás donde falla el juego o donde no me sentí cómodo es en esta parte. Nuestro personaje que irá rebotando por la pantalla, se mueve en 2D (arriba y abajo) como el clásico juego de PingPong, el problema es que la figura de cada nivel la movemos en 3D y eso hace que muchas veces por más que nosotros pensamos que podemos impactar el centro de la figura fácilmente, no suceda.

La estética de Hyperforma es perfecta, forma parte de un hermoso diseño 2D azteca cibernético con una escala de colores hermosos, el trabajo a nivel diseño es magnífico y la música del comienzo del juego me recuerda a Massive Attack, una banda que muchos conocerán por el famoso tema de Dr. House.

Las animaciones, la gráfica y el diseño son la parte más trabajada del título, hacía un tiempo que no me maravillaba tanto el arte de un juego, literalmente es hermoso. Además las secuencias narrativas si bien son algo cortas, están bien trabajadas y cuando un boss se prepara para atacar, el juego hace que te compenetres totalmente con él.

El juego es lo que se puede ver, un personaje que busca eliminar cubos para llegar al centro, una y otra y otra vez. Además obtendremos poderes y los utilizaremos para avanzar más rápidamente, quizás un inconveniente que tiene el título es que no nos explica que hacen algunos bloques especiales, por ejemplo un bloque con un círculo en su interior significan que explotan, y todo esto hay que aprenderlos solos, sin ningún tipo de guía.

Conclusión

Si tuviera que resumir el juego diría que el desarrollador Fedor Danilov ha creado una especie de pinball moderno, con narrativa y mecanismos de puzzles innovadoras.

Los gráficos son el punto positivo sin lugar a dudas, junto a la música y el sonido. El diseño del título ha sido perfeccionado, mientras que la falta de una guía o un pequeño indicio de que es lo que estas haciendo es claramente uno de sus puntos negativos. Por otro lado la trama del juego es dentro de todo básica, pero te atrapa hasta el final por lo que cumple su objetivo.

Hyperforma hace un buen trabajo en dejarnos atrapados hasta el final, los ataques, las habilidades todo encaja perfectamente. Sin lugar a dudas un título para probar y viciar durante un largo tiempo, perfecto para esos momentos en los que no sabes a que jugar, pero no deseas que el juego te cuente la historia del universo, aún así sea adictivo.