Gracias a Motorola, tenemos la oportunidad de analizar el Moto G7, celular que probamos a fondo y cuenta con muy buenos acabados junto a una reducción de marcos exteriores, volviéndololo mucho más atractivo a la vista que su versión anterior.

Tiene un panel frontal mejor aprovechado que versiones anteriores, como es costumbre hoy en dia en los móviles de esta gama, los sensores se encuentran en una muesca o Notch que mejora su presentación. Su módulo de cámaras ya es característico en los Motorola, está ubicado en la parte posterior del aparato y por encima del ya clásico logo. Además comparte espacio con el sensor táctil el cual es sensible y reconoce las huellas dactilares.

En lo que a pantalla se refiere tiene un panel IPS de 6,2″ con una resolución total de 2.270 x 1.080 píxeles, cuenta con una calibración de colores que en lo personal me pareció algo saturados pero, puede regularse sin ningún tipo de problema. Los colores de la pantalla son vívidos y nítidos donde el modo automático de brillo no es muy preciso, se recomienda ajustarlo manualmente. Resiste muy bien la marca de huellas, es impermeable a salpicaduras, su parlante no es impresionante pero cumple su cometido haciendo del sonido otro de los pilares de la experiencia multimedia de este Moto G7. Tiene un volumen máximo muy alto lo cual distorsiona bastante el sonido final.

Su cámara dual compuesta por dos sensores de 12 y 5 megapíxeles más una cámara frontal de 12 megapíxeles, puede llegar a lograr muy buenas fotos cuando la luz es favorable. Con un zoom muy por sobre sus competidores, le da buen rendimiento en situaciones favorables en términos de luz. En cambio, cuando hay poca luz empezamos a notar el aumento del ruido en las fotos afectando los resultados y mostrando una de las mayores falencias de este dispositivo a nivel fotográfico, aún así sigue estando por encima de la cámara de su antecesor.

Hablando de procesadores, tiene un Snapdragon 632 con una arquitectura de 64 bits, comparado contra el G6 que tenía un Qualcomm Snapdragon 450 de ocho núcleos. Además posee 4Gb de RAM lo que le deja realizar varias tareas al mismo tiempo sin demasiada demora de respuesta. Y por último posee una memoria de 64 GB expandible.

Su batería es de 3.000 mAh, una autonomía no tan grande pero que cumple su trabajo en relación a un uso hogareño. Cuenta con un sistema de carga rápida que en solo media hora llenará el 50% de la batería.

En conclusión, el mercado de gama media es muy competitivo y este celular está a la altura de las expectativas con un diseño más compacto, mayor potencia y materiales de mejor calidad que la mayoría. Si bien hay algunos problemas de cámara en exposición de luz solar y su autonomía no es enorme, mantiene un rendimiento aceptable gracias a su procesador y memoria RAM. Quien no desee gastar tanto dinero en un dispositivo de gama alta, encontrará una opción más que válida y recomendable en este celular como en su versión Plus.